Crónica Maratón de Valencia de Marta

Hace justo 2 años se metió en mi cabeza la idea del maratón, ¡¡¡Un maratón ni más ni menos!!!  Nunca había pensado en esa distancia, eso no era para mí…, hasta que un día de repente se mete en tu cabeza y empiezas a soñar con algo hasta ahora imposible. Compre el dorsal, tenía que ser Valencia (creo que fueron Natalia y Raúl los que me contagiaron sin ellos saberlo)… Sin embargo, el subidón del principio se vio truncado por la pandemia. Tienes que dejar a un lado ese objetivo e intentar que la ilusión no se pierda en el tiempo.

Así que cuando se hizo oficial que el maratón se haría, volvieron las ganas y la sensación de nervios ante lo desconocido. Y en septiembre llegó la ilusión del nuevo objetivo, duro, pero alcanzable… «al menos lo voy a intentar».

Estas 12 semanas han sido de disfrute, de conocerme a mí misma, de comprobar que con ganas y entrenando duro todo es posible. Los entrenos del maratón son distintos al del resto, pero no me he sentido sola en ningún momento. Casi siempre había alguien dispuesto a acompañarme en el calentamiento en alguna serie en los rodajes del domingo…

Y llegó el momento, cuántas veces he visualizado la carrera y he imaginado cómo sería… Bueno pues la realidad ha superado a la ficción y con creces.

Empecé reservando fuerzas como me dijo Raúl y la idea era apretar a partir del 21 si se podía (lo importante era disfrutar) Pero la verdad es que me vi fuerte, el entreno daba sus frutos, pude mantener el ritmo e ir cada vez un poquito más rápido. Me ayudó mucho que se uniera mi hija Raquel en el kilómetro 20 y en el 30 Patri. Fue un chute de energía y un subidón de adrenalina. Se suponía que en algún momento iba a toparme con «el muro»… Para mí fue un puente que me llevo a conseguir mi sueño. Los últimos 5 km fueron increíbles, muchas emociones se meten en tu cabeza y te recorren el cuerpo.  Es una pasada atravesar la línea de meta con un subidón que pone los pelos de punta.

Os he sentido a todos muy cerca y eso te da alas para soñar: Seguir con los ojos cerrados a Raúl con sus consejos y entrenamientos. Natalia cómo un referente. Todo el grupo G, que no me ha dejado de animar y ha estado ahí en todo momento. Pero no solo ellos, todo Zancadas ha estado muy pendiente. Y por supuesto, gracias a Patri, amiga incondicional, que ha querido vivir este momento conmigo en primera persona….

Fue increíble ver el vídeo que me hicieron entre todos (compis, familia, amigos,…) , emotivo a tope y para rematar las sorpresas, tenía a mi familia que se había hecho una camiseta para animarme.

Por último, deciros que el secreto de este maratón redondo han sido las ganas que he puesto en este sueño para que se hiciera realidad, sumado a la constancia del entrenamiento y a la gran motivación que he tenido durante estas 12 semanas.

¡¡¡Gracias equipo!!!

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