Crónica del Cross de Cuerda Larga, por Edu, Rafa y Toño

Tres somos los compañeros que hemos coincidido en esta prueba, perteneciente al circuito de la Copa del Hierro, organizada por la RSEA Peñalara y que se denomina XXXII Cross de Cuerda Larga.

La carrera comienza en la plaza de Miraflores de la Sierra y concluye en la Residencia Militar ubicada en el Puerto de Navacerrada. Cuando lleguemos a meta habremos recorrido el puerto de la Morcuera, el collado de La Najarra, Bailanderos, Asómate de Hoyos, Collado de la zorras, Cabeza de Hierro Mayor y Menor, Valdemartín y el Alto de Guaramillas.

Todo ello supone 26,110 mts. de distancia, altura máxima de 2.381 mts. y mínima de 1.140 mts. con un desnivel positivo acumulado de 1.517 mts.

Resultado de imagen de cuerda larga copa de hierro

¿Qué significa todo este rollo?… Pues que nos vamos a dar una paliza morrocotuda.

El día se presenta perfecto de climatología. Los nervios previos, desde los preparativos que supone una carrera de montaña (más o menos como cuando vamos de vacaciones: nos llevamos ropa de invierno, de verano, más innumerables complementos, por si acaso, que luego no usas u olvidas en la furgo.

Cada uno de nosotros afronta la prueba de forma diferente, tanto por la mentalidad como por el momento de forma:

Rafa es el más montañero y el mejor preparado a día de hoy. Toño viene de una lesión que le ha tenido 6 meses parado y es la primera carrera después de 9 meses. Edu ha competido la semana anterior en el cross de las dehesas y con una semana complicada por problemas digestivos.

Pero todos compartimos las mismas ganas de correr por la montaña, de disfrutar con la naturaleza y acumular nuevas vivencias y emociones que no se pueden explicar con palabras pero que entendemos sin necesidad de pronunciarlas.

Nada más llegar a Miraflores comenzamos el ritual de recogida de dorsales, la primera meada de otras tantas antes de la carrera, por los nervios, y surgen unas cuestiones entre nosotros, que siempre te las planteas interiormente, pero que esta vez salen a la luz ¿qué leches hago aquí ?¿para qué me meto en este “embolao “?

La respuesta no existe ni tiene explicación pero todos la entendemos.

Seguimos con el ritual del café, vestirnos, foto, coger 40 cosas, la tercera meada y al cajón de salida.

¡Buff, llegó la hora!, sin darnos cuenta esto empieza, ya no hay marcha atrás. Nos deseamos suerte, nos fundimos en un abrazo y……a correr.

A partir de aquí, cada uno vive la carrera de una forma diferente.

  • RAFA: Este es mi primer Cross de Cuerda larga con salida del pueblo de Miraflores de la sierra, puesto que las anteriores veces que la corrí salía del puerto de la Morcuera y, en concreto en 2015, fue la última edición que salió del albergue que hay en el puerto. Esto así contado parece una tontería pero ya os digo que 7 km más y 600 m+ al final pasan factura.La imagen puede contener: 2 personasYa el sábado mucho mensajito para quedar con los compis y cómo organizarnos con el coche porque esta carrera empieza y acaba en distinto sitio y una de dos, o pillas el autobús que pone la organización o te buscas a alguien que te lleve a la salida y luego te recoja en meta.

09:00 salida y ya todo cambia. Concentración y a coger ritmo que en breve empezamos a subir. Me pongo en cabeza de nuestro grupito y sin mirar atrás sé que Toño está ahí; vamos varios kilómetros juntos hasta que llegamos a Morcuera que miro atrás y no le veo. Un poco de agua, membrillo y a seguir.

La mañana es estupenda y las vistas inmejorables. En la siguiente subida miro atrás y veo a Toño que me levanta la mano, aquí es donde pienso si le espero un poco y vamos juntos pero es que no puedo, me pongo un dorsal y me transformo.

A partir del Collado de la Najarra hasta el siguiente control todo funciona, buenas sensaciones, corriendo en lo llano y una vez ya, en el siguiente control Asómate de Hoyos sé que comienza lo duro, la subida a Cabezas de Hierro con un gran desnivel en poca distancia con su última trepada hasta la cumbre.

La imagen puede contener: una persona, de pie

Ya hasta bajar va costando pero van cayendo los km y se ven las antenas de Bola pero aún hay que coronar Valdemartin, donde está el último avituallamiento. De aquí a meta sé que hay 30′ más o menos, una bajadita al collado y la última subida.

Ya solo quedan 4 km de bajada hasta meta que me los tomo muy tranquilo y concentrado porque quitando un tramo de hormigón la bajada tiene mucha piedra suelta y a la mínima un tropezón.

Llegando al puerto de Navacerrada ya se escucha la megafonía de meta y ya solo es dejarse llevar por el asfalto y llegada a meta.

Otra más para el currículum y contento de haber disfrutado de una carrera y un día para enmarcar en buena compañía.

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  • TOÑO: Nunca había corrido esta prueba y tenía la incertidumbre de qué me iba a deparar la misma.Tengo sensaciones encontradas entre la ansiedad por competir y cómo se va a comportar mi cuerpo. Mi cabeza es una computadora que va analizando cantidad de variables que hacen que no pare de intentar procesar toda la información.

Tanta organización y la primera en la frente: me dejo los geles en la furgoneta. Pues no queda otra que aguantarme y ya comeré membrillo.

Comienzo la carrera con muchas ganas pero con cabeza, llevando referencias de Rafa y aprendiendo de él.

En seguida nos emparejamos y comenzamos la ascensión al puerto de la Morcuera sin apenas dificultad.

Aquí es donde decido no seguir su ritmo porque si no lo voy a pagar. La carrera es complicada y tampoco sé lo que me voy a encontrar, por el desconocimiento de la misma. Además no quiero ser una rémora para él, sería injusto y egoísta por mi parte.

Pongo velocidad de crucero, siempre siguiendo su referencia y, aprendiendo de su destreza en la montaña.

Me preocupa también Edu, que no le veo detrás y sé que esa semana no se encontraba muy bien del estómago.

Los kilómetros discurren a buen ritmo y más cuando me dan referencias de ir el 43.

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Ascensión al Collado de la Najarra y Asómate de Hoyos notando ya la falta de tiradas largas pero aguantando.

Las bajadas y los llanos no son limpios, mucha piedra grande que me hace no poder desarrollar mi ritmo con excesiva soltura.

Las que verdaderamente te machacan son las dos Cabezas de Hierro (mayor y menor) con tramos de escalada pura y dura (me viene a la mente Mario).

La verdad es que no sólo son carreras que te pasan factura física sino que psicológicamente te exprimen. Te vas acordando de seres queridos, compañeros de entreno que no han podido hacer la prueba, vivencias, etc. que te hacen saltar alguna lágrima que otra y te remueven el corazón pero, a la vez, te dan un plus de motivación y fuerza que te hacen continuar aunque la cabeza te pida parar.

La ilusión de ver Bola del mundo en Cabeza del Hierro Mayor es sólo un espejismo porque la tienes ahí delante pero, según bajas subes otra vez a la Menor….gran bajada, en la que de nuevo sólo voy preocupado de no caerme y a subir a Valdemartín. Bajada escalofriante haciendo “eses” pegado a uno de los telesillas de Valdesquí y, por fin, ascensión al alto de las Guarramillas donde me encuentro con el cuñado de Rafa que me da referencias.

De aquí ya sólo queda el descenso. A priori genial, pero la exigencia de piernas en las bajadas es brutal y más con lo acumulado hasta ahora. Las “z” nos destrozan a un grupo de corredores que bajábamos juntos. Velocidad incontrolable, congestionados por intentar retener al cuerpo que empeora cuando nos sacan del asfalto de las zetas a una ladera de piedras volanderas. Aquí es donde veo a un corredor gritar y pararse, a otro lo mismo y lo entendí cuando me tocó a mí. Bloqueo total de aductores, piernas tiesas y a estirar y andar a ver, sin con suerte, puedo finalizar. Me recupero, más o menos, y veo que voy paralelo a la carretera del puerto de Navacerrada. Ya sé que voy a llegar, es sólo cuestión de minutos. Me voy cruzando con grupos de “domingueros” que me animan y me dan alas. Justo cuando me encuentro con una familia doy un tropezón con una piedra y se me graba una imagen que no se me olvidará, gritos, caras de pánico y hasta la abuela se llevó las manos a la cabeza. Todavía me pregunto cómo conseguí mantener el equilibrio y no abrirme la cabeza. Adrenalina a tope y a intentar llegar sano. Último kilómetro y a dar lo poco que queda.

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Encuentro a Rafa y se me ilumina la cara, se que ha hecho un tiempazo.

Hidratación, comida e intentar estirar.

Llega Edu con la cara descompuesta. La verdad es que los tres tenemos los cuerpos removidos.

Esto no puede ser bueno para la salud, pero de algo hay que morir.

  • EDU: Buenas a tod@s, soy Edu, no Edu Marla sino el del flequillo.

Bueno, ante todo dar las gracias a mi equipo de Zancadas por los entrenos de las semanas y en especial a mi batallón de trail que están como una puta cabra, como yo.

Esto de la montaña llevo relativamente poco haciéndolo, creo que unos escasos 2 años o menos, pero me ENCANTA.

Este año 2019 empecé mal ya que acabe mi 2018 muy fuerte y con mi rotura de húmero en diciembre se me fueron al traste las dos primeras: Serrucho y Cebreros, aun así cabezón de mi y aun no llevando el entreno al 100% después de hacer el trail de Rivas y el de Lozoyuela de 26km me tiré a la piscina literal para hacer el maratón de Desafio Galayos en mayo (el primero que he realizado) y tras este, mi objetivo de 2019 ha sido acabar la Copa de Hierro de Peñalara para lo cual es necesario terminar cuatro, de las cinco, carreras (me queda una el proximo finde (cross de la pedriza).

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Mi vivencia en la Carrera Cuerda Larga:

A partir de mayo y de cubrir la primera que pude hacer (km vertical), Rafa estaba como un titán preparando su también primer maratón de montaña y Toño iba saliendo, sufriendo mucho de su pubalgia y cada vez más grande a lo que se nos han unido en este sprint final, el gran Daviz y el maquinón de Pedro. Ah! y alguna tirada larga con la pareja de titanes  Edu y Angel.

Un cocktail Satánico como diria Rafa.

Bueno y después del rollo inicial (que nunca he escrito entonces he abusado) os cuento: día de carrera, dia de nervios y entusiasmo.

Salimos para la batalla, en mi autocar Rafa, Toño dos colegas míos traileros de Rivas, un servidor y nuestro chofer (el cuñado de Rafa, tio formidable).

En el camino comentando de todo y entre todo la carrera como no, en mi caso e igual que antes de cada prueba con ese cosquilleo en la barriga  y acojonamiento total pero molón.

Comienza la carrera y mi objetivo es (al ir con buen entreno y delicadeza en la hidratación, etc) dosificar y disfrutar haciendo algo decente y no pasarlo mal como en el trail de la semana pasada por mis problemas estomacales arrastrados desde hace un mes y que me fastidiaron la carrera de dehesas en el km 20 obligándome a parar y a vomitar siendo un sufrimiento a partir de aquí hasta el final.

Salimos, Rafa y Toño a la cabeza y yo viéndoles y contento, subo el primer tramo hasta Morcuera bajando 2 minutos con respecto al año pasado y muy bien, sigo bien surfeando por la cuerda larga de Miraflores dirección puerto de Navacerrada  con una temperatura ideal, despejado y unas vistas espectaculares, dejando Segovia a la izq  y Madrid a la dcha.

Pero en el km. 17 me da caza mi amigo Alex diciéndome que si me espera, le digo que no, que empieza mi calvario estomacal a pesar de ir fuerte de pulmones y piernas.

Llego al km. 20 último avituallamiento, divisando Bola y nada más salir en bajada me tengo que parar de rodillas, mi estómago no aguanta a pesar de dosificar geles, solo agua,etc  y la lio, todo el líquido fuera y hecho polvo.

A partir de aquí me dije; espero 5 min parado a ver si por lo menos se pasan las náuseas y si no subo al avituallamiento y abandono.

Después de 5 minutos parado y la gente bajando preguntándome si estaba bien, gracias a mi cabeza terca y habiéndoseme pasado las náuseas pero con flojera  me dije toca arrastrarse, sufrir, perder 15/20 min de lo que quería y podía haber hecho, pero acabar para completarla y así con un nuevo calvario de 7kms con dos buenas subidas aún tiro con la flojera de piernas y general,

Acabando la carrera y ya por el tramo de Puerto Navacerrada a la meta a menos de 1km, empiezo a emocionarme medio llorando y a pensar en entrenos, amigos, familia, etc y me digo esto de acabar como sea una prueba dura de trail es una experiencia que no se puede explicar sino la has vivido.

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Gracias a todos Zancadas.