Crónica de Toño Carrera Cercedilla

No han puesto todavía las calles y me despierto como un resorte ante lo que se avecina. Tercer fin de semana consecutivo de competición y con la incertidumbre de saber cómo va a reaccionar mi cuerpo después del palizón de la semana anterior, en el que pené demasiado, con el reto mayor de las tres: «el cross de las dehesas».

Carrera de 26 km y desnivel 1800 + que parte de Cercedilla en ruta circular.

La rutina se repite . Quedar con los fieras ( en esta ocasión David, Edu y Rafa), coñas, recogida de dorsal, café y a ponerse serios. Además, esta vez contábamos con la grata alegría de correr junto a Irene, la más valiente de los cinco.

Fotito de grupo y comienza la batalla.

Estas carreras son muy físicas y mentales. Con todo esto comenzamos a correr y a subir y subir y subir a ritmo controlado y dosificando piernas. En estas carreras te da por pensar mucho y variado..reparo que en ese momento estarán corriendo los compis en los diferentes retos de la Edp Rock’n’Roll (10k – Media y Maratón).

Por delante está la ascensión a 7 picos, descenso de muerte, subida a Montón de Trigo, bajada disfrutona y ascenso a la Peña de Águila. Las piernas iban, para mí alegría . De aquí bajada técnica y luego a disfrutar de la senda entre pinos en la que me tiro inconscientemente a lo que salga.

Sorpresa de mí que veo que voy “bien” y, de momento, me aguantan las piernas.

Los km pasan y a falta de 1 km para entrar en meta me quedo «tieso de abductores” en una bajada pedregosa. Sabía que iba sólo y al siguiente le sacaba bastante con lo que caminé esperando recuperarme. De repente, cuando llegaba al final de la cuesta oigo un bufido de otro corredor que me tenía enfilado. No quedaba otra, empecé a acelerar con la colaboración inestimable de mis malogradas piernas que habían vuelto. La presa escapó y se comió al cazador.

A mi llegada estaba Fernando con las niñas, que esperaba a la heroína…esto te sube el ánimo.

De aquí a tomar posiciones y esperar a los compis, esta gente por la que merece la pena darse estas palizas.

Alegría inmensa corroborada con la clasificación y el tiempo.

Después cervecitas y batallitas.

Día redondo porque encima ganó mi Rayito, al que también fui a ver con mis hijos.

¿Quién puede pedir más? 

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1 comentario en “Crónica de Toño Carrera Cercedilla”

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