Crónica de la Vintage Run – Alfonso

Cuando hace poco más de un mes llegué a Zancadas, bajar de 39 minutos en un 10k era un objetivo que ni pasaba por mi cabeza a tan corto plazo, y es que realmente pensaba que bajar de 40 minutos era mi objetivo verdadero en esta carrera.

El día comienza pronto, en la estación de Santa Eugenia, donde había quedado con los compis del grupo “E” Jose, Mario, Juanma y Xavito. El tren nos deja en Chamartín, entre risas y una conversación escatológica llegamos caminando hasta plaza Castilla donde empieza la carrera. Allí me entran los primeros nervios y la cita ineludible con el cuarto de baño, que tras una larga espera consigo apaciguar.

Tras la foto con todos los compis de Zancadas, calentamos algo y entramos en el cajón de salida, al poco aparece Javi Zuazo, que fue mi “liebre” y una gran ayuda para conseguir mi MMP. Primero sale el cajón sub 39 y a los 5 minutos salimos nosotros, que entre más fotos, música y ánimos se me pasa volando.

Salgo más rápido de lo que debía y el primer kilómetro lo paso en 3:45, hay me entran las primeras dudas de si voy a ser capaz de lograr el objetivo, pero a partir del segundo kilometro consigo mantener el ritmo sobre 3:50-3:52.

Hasta el kilómetro 4, más o menos, vamos en grupo con Javi y Jorge unos metros más adelantados, pero a partir de ese km me quedo solo y tras un pequeño momento de indecisión decido tirar y acercarme a las “liebres”.

Paso el kilómetro 5 en 19:22 y no me lo creo, siempre teniendo como referencia a Jorge y Javi unos segundos delante, los siguientes kilómetros se me pasan muy rápido gracias al perfil favorable y no siento que vaya muy al límite.

En el avituallamiento del kilómetro 7 alcanzo a Javi, que me dice que tenga cabeza en los kilómetros finales. Entrando en la avenida de Valladolid Jorge dice que hasta allí llegó, yo intento que me sigan, pero los veo metros atrás, me siento con fuerzas y continúo a mi ritmo.

Último kilómetro, tengo la marca a mi alcance, el repecho final se me hace interminable así que toca apretar los dientes y repetir un mantra: esfuerzo, dedicación, devoción y gloria……Príncipe Pío, ya está hecho, bajada y se ve la meta, levanto los brazos, se me escapan las lágrimas, 38:26, estoy en una nube.

Tengo que agradecer a Raúl por sus entrenamientos planificados y consejos, al grupo E por este mes compartiendo entrenos, su compañerismo y su ayuda en la carrera, y a toda la gente de Zancadas por la acogida en el club, en el que me parece que llevo mucho más tiempo.

Comparte en tus redes:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.